13 ene 2015

El chico que ríe (4)

Todo fluye.

Hemos salido en algunas ocasiones y las cosas parecen ir bien; pero ay Papamio! que para ti nada es tranquilo ni placentero así porque sí, siempre tiene que haber algún detalle, problema o situación.

Pero es cierto.

Hace unos días, salimos al cine. Como lo saben, Papamio! es un chico en extremo puntual. No es raro que acuda con 30 minutos de anticipación para "evaluar" el terreno; pero en contraposición, el chico que ríe  es muy impuntual.

Por tal motivo, aunque la película comenzaba a las 7:50, Papamio! tomó al precaución de citarlo antes, afirmando que la pel´´icula comenzaría a las 7:40.

Sin embargo, el chico que ríe iba tarde. Era la hora acoradada y él no se aparecía, yo comencé a desesperar. Me tranquilicé, supuse que no era extraño que se le hiciera un poco tarde.

7:45,  envío un mensaje de whatsapp, una carita de sonrisa.

7:47 reviso el celular, no hay respuesta ni última conexión.

7:48 veo a un chico guapo acercarse. Pienso "¿con quien vendrá? ¿estará solo?"  Veo hacia otro sitio y pienso "¿y si el chico que ríe me canceló?"

7:50 veo un chico que se le parece, pero me doy cuenta que no es él. Se le ve preocupado, quizá irá a la misma función que yo.

7:51 reviso mi celular, no hay novedad. 

7:52 Pienso "quizá me dejó plantado..." Veo al chico guapo que está indeciso, se acerca un poco a mi. Pienso "quizá el chico que ríe me dejó plantado y me lo envió a él a decirmelo... a lo mejor le dijo que yo no era para él, pero que con este otro chico si habría click"

7:53 "jaja Chingao Papamio! luego luego piensas que te abandonan y te creas una historia de amor con otro sujeto, ¡Se paciente!".

7:54 Tengo nervio, la pelicula seguramente ya ha comenzado.

7:55 Muy bien, no vendrá. ¿Deberé entrar solo a la película?

7:58 Reviso por último el celular. Sin novedad.

7:59 *mensaje recibido*  "Hola... mencioné que soy impuntual?"  Y a la distancia, lo veo.  Distraido, camina paciente, sudadera blanca y sonrisa tímida. El chico que ríe viene caminando hacia mi.

Nos saludamos, mi nerviosismo comienza a disminuir, pero no sé cómo saludarlo, le pongo la palma d emi mano en su espalda y él, en un gesto lindo, me da un ligero abrazo tocando mi cadera, las cosas estarán bien.


Entramos a la sala justo cuando proyectan los últimos cortos, poco antes de comenzar la película.
Durante la película, noté que estaba muy distraído, viendo hacia las butacas de al lado. Ya me lo había dicho, él es muy fijado y divaga, le gusta ver qué pasa a su alrededor.

Queda fascinado por una crepa que comía la pareja sentada junto a nosotros. Más aún porque sacan un iPad para pedir comida a la cocina (Sí, estabamos en sección VIP, ya saben cómo me gusta concentir a los chicos con los que salgo). Luego, el chico que ríe me explica con lindura e ingenuidad "es que noooo está muy avanzado este pedo".


Durante la película, me puse nervioso, pues nuestros brazos hacían contacto... quería tomarle la mano, pero fui fuerte "es muy pronto Papamio! ¡contente!" Pero ay, que el corazóne s fuerte y el cuerpo débil. Me debatí durante toda la función si tomarle la mano o no, si juguetear con él o no, si estoy siendo "muy obvio" o "muy distante".  Supongo que es el dilema que siempre ocurre cuando hay un interés coqueto por el otro.

No le tomé la mano. Pero eso sí, hubo "empujonsitos" y un rápido "piquete de panza". 

Por esta noche, eso basta para mi.

5 ene 2015

El chico que ríe (3)

Nos conocimos.

Papamio es un chico intrépido de buenos modos y buenos tratos, hasta que claro, se ve inmerso en una situación incómoda (como lo era presentarse ante el chico que ríe), que es donde surgen las pláticas dicharacheras apresuradas, divagaciones extrañas y risas nerviosas.

Sin embargo, en esta ocasión las cosas fueron un tanto distintas.

Había querido esperar un par de meses o semanas para conocer al chico que ríe, pues con las comidas y festejos decembrinos el cuerpo está con kilos de más, ojeras y cansancio acumulado; pero él fue contundente "ya me has dado muchas largas, quiero conocerte". Así lo dijo.

Quedamos.

La cita fue pactada en un bar para un sábado a las 9:30 de la noche. Papamio, astuto y dominante, hizo lo de siempre: acudió con minutos de anticipación para "palpar terreno", escoger la mejor mesa, ubicarse de tal forma en que el chico que ríe viera que Papamio siempre tiene el control (ay ajá, juras).  Pero una vez más el chico que ríe alteró el plan.

"Nos vemos antes de entrar", "espérame para entrar juntos". No, no, no. Not cool. Mi estrés se disparó, no podría preparar las cosas. Aún así decidí llegar temprano... y él también.

10 minutos antes, yo ya estaba recargado en un pilar cerca de la entrada de aquel bar, texteandose con el GraffoBoy (un amigo gay), cuando entonces el chico que ríe me escribió.

-  "Ya vienes?" preguntó.
- "Jaja sí, de hecho, estoy aquí".
- "Es en serio? yo también, aquí en el oxxo"
- "ah, jaja va"
- "Espérame, voy para allá...  oye y cómo te reconozco?"
- "jaja pues soy el único aquí... soy el chico que ríe nervioso". 

Buena descripción papamio, estás lleno de caos e incomodidad. Oh Papamio! es que te las das de controlador y ni contigo mismo puedes.

Mi mirada fija en el celular, no podía hacer nada más, ni levantar la vista pues ¿y si nos vieramos de lejos? ¿qué se hace? ¿qué se espera?

- "¡Hola!"

Era él. Apareció tras de mi. No lo podía creer, era él, por fin él me conocía.
El chico que ríe era más alto a como yo lo recordaba. Utilizaba mezclilla y un suéter grisaceo que combinaba muy bien con su tono de piel... y aún más con su sonrisa. Yo, como me describí, reí nerviosamente. Él solo reía y comía un swinkle acidito.  Nos abrazamos, saludamos con familiariad y complicidad.

Caminamos hacia el bar, él haciendo  Small Talk y yo, distraido, intentando poner en orden mis ideas, aparentando segurida dy tranquilidad. Debo admitirlo, su voz sonaba diferente, extraña. Más jotera a como la recordaba, sí, pero ese no era el detalle principal, sino que... había algo que no cuadraba con él; no tanto por "el ideal" suyo que formé en mi mente, eso ya era esperado, sino que de hecho ALGO tenía.

Yo iba por delante, indicando el camino (él nunca había visitado ese bar), hasta que FAS, me interceptaron en la entrada un grupo de personas... era el dueño y su staff. Pensé "valiendo ma... está cerrado", cuando el dueño me preguntó si habíamos hecho reservación, (lo cual sólo incrementó mi nervio), contesté que no, pero él le indicó a un mesero que nos señalara una mesa para dos. Me salvé.

Pedimos algo y, pronto, hablamos de donde nos conociamos. Él preguntó, yo respondí. Revelé nuestro amigo en común, cosa que a él no le pareció muy bien (o al menos eso detecté, pues al parecer la RubiaJotilla, recuérdenla de mi historia inicial de esta saga, había sido su novio por un mes).

Luego ya, se "relajó" el tema y me dijo "claro.... eras tú... jamás lo habría pensado. ¡Qué curioso! Te conozco el mismo día que conocí a mi ex". Yo quería decirle "y desde ese día te amé, pero lo preferiste a él" pero supuse que era demasiado para una primer cita.

Estuvimos platicando muy agusto, inmediatamente bromeamos, salieron temas de interés mutuo, desde películas, filosofía, joterias vanales y claro, chascarrillos homosexuales divertidos.

Empezó a contarme cómo le había ido en vacaciones familiares de hace unas semanas, cuando noté que en efecto estaba hablando muy P A U S A D O.  Debió notar mi mirada de desconcierto pues entonces me dijo  "P e r d ó n.  T e   s e r é   s i n c e r o,  t o m é   u n a s   b e b i d a s   a n t e s  d e   v e n i r. "

Era eso... el chico que ríe estaba ligeramente tomado, en parte por una reunión familiar que había tenido y en otra, porque estaba algo nervioso de conocerme. Me extrañó, pero no me desagradó. De alguna forma, puesto que siendo yo, Papamio, un chico que gusta de la beberecua, lo entendí. In all fairness... I also had a couple of drinks before coming over.

La noche fue muy agradable. Sentí una conexión positiva con él. El chico que ríe, hacía eso justamente, reía. No todo era perfecto claro, me confesó que su estilo de hombre ideal era Zac Efron, rubios de cuadritos y tal... para los que me conocen saben que Papamio, aunque guapo, coqueto y hermoso, no tiene un parecido inmediato con Zac Efron.
Además, él se distrae fácilmente con la gente, le gusta verlos, "tijerearlos" (comentar sobre cómo caminan, visten, o hablan), encima de que él, es "popular", es decir, conoce muchas personas que de inmediato lo saludan.

Por último, me contó algunas historias sobre ser "Mala copa", cosa que aparentemente le sucede mucho.

En fin. Me divertí, me gustó y yo deseaba seguir esta historia.

Fui directo, aunque ya copeados me decidí preguntarle.

- "Este soy yo... ¿qué opinas? ¿hay posibilidad?"

- "Papamio... soy sincero. No eres mi tipo. Pero luego de estar contigo hoy... no veo razón por la cual no seguir saliendo contigo."


(Hubiera sido mejor que dijera "me gustaría seguir saliendo", pero bueno... it's something, and I'll take it).







2 ene 2015

Beach's d(g)ays.

Hace tiempo el buen Papamio se escapó y pasó algunos días en la playa.

Aunque fue por relajación y tranquilidad, el ojo coqueto estuvo al tanto de lo que pasaba, de loq ue acontecía. Si bien, no hubo encuentros gays, sí se despertaron viejas fantasías y surgieron nuevas. Las describo breve y simpáticamente.


BellBoy:

Como se dice  en las fiestas universitarias "llegando y chupando" (es decir, bebiendo), Papamio "llegó y joteó".  El Bellboy que me atendió era un dulcesillo efebesco.  Moreno de piel, chaparrito, ojo pispireto y un trasero de ensueño, el joven Bellboy, de nombre Rodrigo, me saludó muy feliz. Cierto es que es parte de su trabajo, pero en su atención, Papamio se regodeó.

Nos saludamos, me atendió, enseñó la habitación y yo, por mi parte, le miré con lascivia y coquetería juvenil, aprovechando roces para tentar el traserillo y claro, al despedirnos, extender el contacto un par de segundos más para que se diera cuenta que conmigo "le iba bien".

Aunque no lo vi más que un par de ocasiones, me recordó la experiencia que tuve con otro bellboy en un hotel de sudamérica, donde yo estaba coqueteando y el muchacho, me malinterpretó y en lugar de armar la besanga, me pasó un par de teléfonos de prostitutas. Ya se los contaré en otra ocasión.

Straight-Gringo?

Otro de mis coqueterías fue con un muchacho de alrededor de 24 años, blanquito, pelito en pecho, barbita incipiente, ombligo pasional... Con él sí. Lo que quisiera y lo que me diga.
Iba con un par de amigas (¿novia?) y con otro amigo (fuckbuddy?).  Lo que me despertó la pasión absoluta fue cuando lo escuché hablar, con voz ligeramente grave y feliz, que le pidió a una de las chicas que le pusiera bloqueador solar, pero ella estaba dormida broncéndose.  Por alguna razón no se lo pidió a la otra, sino que su amigo (un chico mayor, robusto y barbón fuerte) le dijo que él se lo pondría.
Hubo una broma entre ellos que no alcancé a escuchar, pero al ver cómo el chico mayor untaba aceites por la espalda juvenil del gringo sexy, pues Papamio se emocionó. Mayor excitación cuando terminaron la escena entre risas y se colocó un chacleco salvavidas... el joven iría de "parachuting", es decir colocarse un paracaídas y ser arrastrado por una lancha para ganar velocidad y altura y ver el mar desde lo alto.
Al estar cerca de mi el lugar de las lanchas y parachuting... solo pude ver cuando le amarraban el arnés por la entrepierna, marcando un bulto simpático y bien delineado.


One on One Twins:

Lo confieso. Alguna vez he tenido fantasías con gemelos. Siempre me había preguntado cómo son esas relaciones. Dicen que piensan similar o que tienen actitudes muy parecidas. Pero qué pasaría si uno de los gemelos es gay... ¿el otro también?

Esta pregunta me vino a la mente cuando una familia nórdica quizá (supuse que su idioma era holandés o qué se yo) se sentó a comer en la mesa frente a mi.

Ojo azul clarito, pelo trigueño cobrizo, nariz respingadita, y traserillo levantado... así eran los gemelos. Pero lo divertido del asunto, es que uno de ellos hablaba en lo que me parecía un "pitch" más agudo, más... "flamboyant".

No, no me juzgue lector. Es que un papamio solo quiere ver el lado joteril de la vida.

Uno de los gemelos "se veía pasivón", medio gay, medio con pluma y tacón. Hasta se sentó junto a su mamá. Mientras que el otro gemelo se veía más seriesón, ligeramente más masculino y centrado.

Al verlos solo podía pensar... "Activo y pasivo seguros" *truena los dedoss*

17 dic 2014

"Matando" el tiempo.

Papamio es un chico muy intrépido, lindo y en ocasiones,  ingenuo.  Basta una mirada coqueta, unos tratos amables y dignos para hacerle revolotear el corazón (y la hormona).

Eso sucedió una noche de copas en que Papamio estaba pisando terrenos peligrosos; terrenos homicidas.

No, no me malentienda lector. No se trata de que Papamio haya cometido una falta de ese tamaño, no. Pero sí lo hizo el sujeto de deseo en esa noche de verano.

La historia es sencilla.

Yo era un muchacho closetero, pocos sabían qué onda conmigo, pero con la emoción que uno experimenta de "a lo mejor él es gay, a lo mejor aquel también", yo estaba muy inquieto, pues quería hacer a todos de mi condición.

Así pasó con el WeroButt, un chico muy intenso, animado y "fiestero", que atraía no solo por su sonrisa y energía, sino porque le gustaba utilizar un short de cuadros que levantaba y exhibía su hermoso trasero.

El WeroButt, era asiduo a  invitarme a salir a beber. De cierta forma, él me admiraba, pues en el grupo que nos conocimos la gente me respetaba mucho por mis habilidades y por saber cómo solucionar o resolver los retos que teníamos; además de que gozaba (como hasta ahora) de defenderme en las borracheras, bebiendo y buenvibrando.

Él no sabía que yo le admiraba su trasero. De hecho, no sabía que durante meses mi amistad con él se basaba en preguntarme si era o no gay, y aprovechar cualquier roce para erizar mi piel. Hubo una ocasión donde él, haciendo el juego, quiso "hacerme bolita" (subirse todos sobre alguien con el fin de 'aplastarlo') y yo aproveché para tocar cuanto pude.


En fin. Ocurrió cierta noche que yo estaba en una fiesta con los del grupo, las copas se me subieron y el WeroButt nos dijo que se retiraba que iba a otro compromiso. Los del grupo le reclamaron (yo también, pues secretamente deseaba que se emborrachara para preguntarle si era gay o no), pero él insistió que tenía que irse. Sin embargo, antes de retirarse me invitó a ir a su compromiso.

Me emocioné. Pensé que era la oportunidad de intimar con él, o en su defecto, conocer a otros chicos de trasero genial. Acepté.

Manejé a la dirección que me dio, fiesta de cumpleaños de algún amigo.
LLegué, y vi al WeroButt hablando con otros tres jóvenes; dos de ellos morenazos buena onda y el que se robó mi corazón... El  "DS".


Le llamaré DS para incrementar el suspenso, al final revelaré su nombre.

La fiesta fue agradable, eramos pocos, casi todos los invitados se habían retirado y los cuantos que quedamos estabamos bien entrados en la copa o ya muy borrachos.

En la plática con los 2 chavos, el WeroButt y el DS, me comporté alegremente, mucha plática y brindis... pero el DS me miraba, me sonreía.  Sabia que no era por interés gay, eso lo sentía en mi gaydar, pero si me emocionaba.

Pensé "creo que el WeroButt le habló de mi, por eso se muestra feliz conmigo".

DS me dijo que no era de la ciudad, que estaba de vacaciones por un rato, pensando qué hacer de su vida. Yo bromee, dije algo como "ah pues que bueno que mates el tiempo en algo productivo",  señalando las cervezas e invitándole un trago más. En eso noté que hubo un silencio incómodo, seguido por risas alocadas del WeroButt y sus amigos. No le di más importancia.

Entré al baño. Nosotros bebiamos fuera de la casa del festejado (la cual era una casa pacticamente sin muebles, pues la rentaban y estaba desocupada), así que el escenario dentro, era un par de mesas de bebidas y un sillón donde yacían unas mujeres ebrias, pero guapas. "Las novias de los chavos" pensé. Tras salir del baño me topé al DS, quien también iba al sanitario. Me sonrió de nuevo. En ese momento, supe que ya el WeroButt pasaba a segundo plano, mi corazón era de él, de ese chico guapo y sonriente, que no descuidaba oportunidad en portarse lindo conmigo.

Había algo oculto en él.  Era lindo, si, guapo. Piel blanquita, pelo negruzco pero con la luz fácil podía ser rubio, algo de barbita incipiente, rasgos sumamente atractivos, ligeramente fornido, con una carita de "inocente" que parecía decir "te amaré por siempre Papamio"  y su mirada... sí, eso debía ser; su mirada me enamoró.

Era algo triste, algo anhelante, ojos hermosos avellanados, pero más aún su mirada, que parecía haber visto tiempos mejores, que sabía que había algo mal en el mundo y que solo quería que alguien lo entendiera, consoloara y le dedicara el tiempo necesario para amar y ser amado.

En un par de palabras: "estaba roto".

Ay Papamio que te gustan los hombres "dañados", no puedes ser feliz con un muchacho tranquilo y de buenos modos, noooo... tienes que ir ahí donde abunda el drama, nostalgia y soledad.


Salí a beber con los demás, mientras pensaba en el DS y su hermosura.

Pasaron un par de detalles más, el DS iba por más cerveza sin descuidar sus buenos modos al preguntarme "¿te traigo otra Papamio? Con confianza"  y su sonrisita linda amorosa.

Cuando él no estaba, había sacado disimuladamente el tema al WeroButt sobre las chicas en el sillón, preguntando si eran novias de ellos... o del DS. A lo cual el Wero contestó tajantemente "No, DS no tiene novia". 

"¡AJÁ! Ya chingué" Pensé. Haría todos mis esfuerzos, para intimar con él... finalmente me sonríe y se porta lindo... debe ser por algo.


No es que yo estuviera equivocado, sino que lo malinterpreté. Sí, estaba roto, pero no porque no tuviera un chico gay como Papamio... sino porque estaba en proceso judicial.


Comenté al WeroButt y al DS en broma, en calor de copas que "ay DS eres bien chido... pero me pareces conocido, seguro que no eres de la ciudad?"

Pues para respuesta, mi cara en el suelo. WeroButt me dice "jaja ay papamio, ¿es que no lo reconoces? Es Dieguito... Dieguito Santoy Riverol".


Así es. Como lo lee. Papamio se desvivió fugazmente de un "presunto asesino", del presunto asesino que mató a hermanos de su exnovia, por supuestos dramas amorosos con la ex novia y su suegra y qué se yo.


Al parecer, el DS estaba en "libertad condiconal" mientras se investigaba su caso  y se le dictaba o no prisión, pero al ser amigo de uno de los chicos de la fiesta, estaba ahí, esperando, pensando, y claro... enamorando a un Papamio ingenuo, pero bien intencionado.



Vean su foto en internet... seguro lo reconocen y seguro, también se les hará guapetón.




3 dic 2014

Villi-Villegas el chico para ti

Existe un chico de buenos veres y buenos queveres.

Este chico es quien roba el robo de corazones en una ciudad al norte de México.

 Con su estilo "mirada de changuito de whatsapp tapándose los ojos", ha cautivado a uno de los fieles seguidores y fans de su buen papamio.

El Villi-Villegas  es un buen chaval, guaporro y detallista. Pero no se emocionen, que es un hetero y tiene novia. Ni hablar, no se puede todo en la vida.


Aquí un par de fotos de ese chico especial...







1 dic 2014

El chico que ríe (parte 2)

Sin novedad, los días pasaron.

Yo dejé atrás ese capítulo del chico que ríe, pues al verlo besarse con la JotillaPelirroja, supuse que nada bueno podría haber en mi si me atrevía a explorar ese escenario.
Mi vida continuo y todo estaba en paz.

Semanas después fui de nuevo al antro acompañando a uno de mis amigos, a quien le "ayudé a encontrar el amor" (pero esa es otra histora). Mi amigo tardó un poco en llegar, por lo que yo estaba solo, bebiendo en una esquina y jugueteando con mi celular.

Esa misma noche el destino hizo una jugarreta curiosa, pues mientras yo estaba distraido, llegó al sitio la jotillapelirroja acompañada de el chico que ríe y otros amigos suyos.

Sonreí, "jeje qué curioso" pensé. Nos saludamos y la jotilla me presentó al chico que ríe... "mira, papamio, él es mi novio".  ¡Zaz! Controversia, caos y un dejo de "valiendo ma..."

Nos saludamos cordialmente, me invitó a estar un rato con ellos. Aproveché para sacar información mínima necesaria para conocer más de cerca al chico que ríe, pero fueron momentos breves, mi amigo había llegado.

Me alejé de ellos y me fui a convivir con mi amigo, con el pensamiento de "¿por qué él está con el chico que ríe y yo no?"

Los meses pasaron. No volví a saber del chico que ríe. En alguna ocasión me topé a la jotilla, me comentó que había fracasado la relación entre ellos. "Es que al chico-que-ríe le gusta mucho beber alcohol y yo me valoro más como para andar con alguien que le gusta beber".  No entendí su razón... finalmente se habían conocido en un ambiente de alcoholes y libertades, no veo porqué tendría que ser un gran problema.

Pero bueno, el caso es que ya no estaban juntos, aunque eso no importaba, pues yo no sabía más del chico que ríe y no me sentía en condociones de buscarlo.

Eso fue, hasta que me salió al encuentro.

Ay amigos lectores, que existen herramientas tecnológicas para interacturar con gente cercana con la protección que da el anonimato.

Pues en una de esas herramientas o aplicaciones para teléfonos móviles, me apareció.

Ahí, sonriente, tranquilo, feliz. El chico que ríe. Me emocioné. Quise saludarlo, sonreírle de vuelta, pero algo me lo impedía... ¿qué le podría decir? ¿Hola? ¿Qué onda? No, no papamio así no.

¿Cómo entonces? De la única forma en que papamio sabe... creando caos, discordia e intriga.

Lo saludo y, aprovechando el anonimato, le digo, algo como:

"Nos conocimos en una ocasión. Te vi sonreír y en ese momento, me enamoré. Pensé que eras el chico más hermoso que jamás haya visto, y con solo un instante te llevaste mi noche. Deseo que estés de lo mejor, sonriente y feliz.  Te lo digo yo, tu admirador secreto"

Ay Papamio, que esta vez te pasaste.  A quién se le dice esas cosas, así tan fuertes, misteriosas y profundas (con un dejo de cursilería, claro). Pues se las dije así a mi chico que ríe.

Los minutos pasaron y entonces, respondió... "wow, es el mejor cumplido que me hayan hecho. Gracias :)   te deseo lo mejor también".

Así comenzó la etapa en que Papamio se transformó en un seductor.




27 nov 2014

El chico que ríe (parte 1)

Papamio es un chico muy enamoradizo.

Pero no con todos, oh no. No señor. Sólo con aquellos que tienen "la chispa adecuada" diría P-Rococó. Tal es el caso del chico de la sonrisa bonita... llamémosle "el chico que ríe".

Pues "el chico que ríe" es un muchacho sencillo, como pocos. Es un universitario, interés creativo y artístico; por la mañana trabaja medio tiempo y por la tarde asiste a clases. Toma algunas asesorías, pues aunque le gusta su carrera, reconoce que no es muy bueno en algunas materias.  Tiene un perrito coquetón - casi tan bonito como él - con quien juega seguido. Le gusta correr, ha participado en algunas competencias, no de rapidez, sino de duración. Pero sobretodas las cosas, el chico que ríe es un sujeto sumamente atractivo, de rostro lindo y hermoso; ojo negro y bonito; pelo oscuro, blanco de piel.

Pero su sonrisa... su sonria.  No les mentiré, cuando lo vi, mi mundo se revolvió, se retorció y giró su centro de atención hacia él (cosa que pasa solo cuando hay chicos pispiretos que tienen la magia de enamorarnos).

"¿Y cómo es qué sabes tanto de él, Papamio?" Ah pues muy sencillo, queridos lector.  Pues por el don y habilidad de la seducción y del "acosamiento".

No, no me malinterpreten, que no ha habido faltas al respeto ni actitudes maleducadas, todo ha sido coquetamente calculado.

La historia es la siguiente.

Una noche de copas, su amigo Papamio quiso salir a uno de los bares y antros más joteriles de la ciudad. Se puso de acuerdo con un par de amigos, a quienes les va el rollo. El plan era sencillo, salir "a ver qué".  A ver qué sale, a ver qué se liga, a ver quién coge. Casual, casual.

Ya en el antro, todo como siempre. Música jotera poco novedosa, jotillas locas, jotillos malvibrosos, jotas guapas, jotos sangrones y lesbianas poderosas.  Pero en una de las mesas, un viejo conocido de Papamio estaba ahí.  Ese viejo conocido de muy buen cuerpo (resultado de ser hijo de mami, 6 meses sin trabajo y todo el día en gym)  había sido expareja de uno de los mejores amigos de Papamio. El caso es que esa jotilla - que finge ser activa y masculina, pero no descuida oportunidad para llamarte "rubia" o "pelirroja" - estaba ambientada y me invitó a sentarme un rato con él y sus amigos.

En eso, mientras estaba en su mesa, lo ví.

Caminando cerca de ahí, el chico que ríe, estaba, desde luego, riendo. Por unos segundos, nada más en el mundo importó, todo era él, todo giraba en torno a él y de su sonrisa. Mi corazón latió, mi ansia se desató e incluso sentí cómo mi sonrisa crecía y quería reflejar la alegría que él irradiaba.

El chico que ríe no tiene igual. En ese momento, de haberme visto o haberme hablado, le hubiera dicho que con él se llegaba al absoluto, que con él podía mandar al mismo diablo todo lo que nos rodeaba, si me hubiera pedido lo que fuera, yo se lo hubiera cumplido. Nada me hubiera impedido amarlo de esa vez y para siempre.

Pero no fue así.

El chico que ríe, siguió su camino. Estaba distraido como para poner atención a la mesa que yo compartía. La jotilla de mi lado me sacó del éxtasis contemplativo.

"¡Eh pelirroja! Vamos por otra cheve" y yo, reí. Claro, claro que vamos por otra. Pero por otra vida en donde yo esté con el chico que ríe y no contigo. 

La mesera nos trajo una tina, yo seguí ahí con mi amigo jotilla, pues desde su mesa podía buscar más fácil al chico que ríe, contrario a la mesa que mis otros amigos habían escogido, que estaba en un rincón, pues para ellos, la noche era solo para comadrear, pendejar y beber... mientras que para mi la noche se había convertido en la búsqueda de la felicidad que solo se puede tener si consigues que el sujeto de adoración te note y seas parte de él, de su atención, de su mundo, auqnue sea por unos minutos.

El chico que ríe no estaba a la vista. No supe a dónde se había ido, y con él, el robo de mi corazón. (¿Por que no tomas, el robo que robaste?) Decidí pues regresar con mis amigos, pretendiendo que nada había pasado, que nadie había llegado a mi vida y se había marchado llevándose consigo toda mi alegría.

Noche cómica, noche agusto. Mucha cervecita y mucha vibra buena. Hasta que dije "bueno.... y qué habrá pasado con el chico que ríe... ¿a dónde se habrá metido?"

Ay papamio! que no has aprendido, sabes que la vida es una chica traicionera, una vieja arpia que aveces da alegría y aveces la quita.

Y sí.

Ahí estaba, el chico que ríe besándose con la Jotilla Rubia/Pelirroja.

...

Maldita sea.